Pasar. Pisar. Sentir. Definir un momento mágico. Llorar, perder, morir. Lamentos que resuenan en el viento álgido. Gritar, saltar, ¡reír!. Pasatiempos en esta vida vivida sin aliento. Amar, asir, vivir. Recorrer este mundo dando pasos inciertos. Matar, romper, maldecir. Contratiempos que ayudan al desasosiego. Desafiar, afianzar, abnegar, ¡fluir!. Plantarse, de una vez por todas, y empezar a ser tú el que empieza a decidir.
Verbos que se hacen carne, verbos que dictan mi vida, verbos que persiguen y hasta idiotizan. Verbos gordos y altos, seguros y sensatos, tímidos y a veces parcos que nunca nos dicen, si lo que dicen, es verdadero, o es falso.
Bloom-Withno
lunes, 28 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
Sembrando
Recolectando recuerdos en una memoria colectiva, nos damos cuenta de cómo cambia el mundo y nosotros con él. Ni somos los que éramos, ni mucho menos lo que seremos. Hay que avanzar con los tiempos, dicen. Pero a veces resulta tan duro.
Para algunos es imposible salir de su neanderthalismo mientras que para otros las derivas a las que nos lleva el mundo generan en ellos ideas tan absurdas, locas, y por qué no decirlo, unas gilipolleces del tamaño del Empire State Building.
En estos tiempos de creciente cambio (aunque siempre estamos en cambio, al parecer), vivimos unos contrastes que al final llevan a uno a un inmovilismo abrumador. Seamos sinceros, ¿quien quiere quedarse anclado en el Pleistoceno o marcar tendencia en su Facebook o Twitter? Eso debe desgastar mucho.
Pensando todo esto llego a una conclusión: nos hemos olvidado de lo primario.
Lo primario es amar al que tienes al lado, a tu familia, a tu amigos. Escuchar, comprender, ayudar. Vivimos a mil por hora sin pararnos a pensar, nos preocupamos por el hambre de África pero no por los mendigos de mi calle; odiamos a los que hablan galego, euskera, catalá o similar, pero todos queremos saber inglés; Conoces la vida y milagros de gente por Internet pero no sabes el nombre de tus vecinos; bebes y no sabes por qué, fumas y no sabes por qué, respiras y ni lo sabes. Hablas de cosas como evadirte, de lo dura que es la vida, te quejas de hipotecas, de los ricos, del paro, de la gente. Solo haces eso, quejarte. O eres feliz rozando la imbecilidad, que también hay gente así.
Desconfiamos, a veces mentimos, nos deshumanizamos.
Ya es hora de que volvamos a reinstaurar ciertas cosas, como el respeto, la educación o la dignidad. Es labor de todos.
Bloom-Withno
Para algunos es imposible salir de su neanderthalismo mientras que para otros las derivas a las que nos lleva el mundo generan en ellos ideas tan absurdas, locas, y por qué no decirlo, unas gilipolleces del tamaño del Empire State Building.
En estos tiempos de creciente cambio (aunque siempre estamos en cambio, al parecer), vivimos unos contrastes que al final llevan a uno a un inmovilismo abrumador. Seamos sinceros, ¿quien quiere quedarse anclado en el Pleistoceno o marcar tendencia en su Facebook o Twitter? Eso debe desgastar mucho.
Pensando todo esto llego a una conclusión: nos hemos olvidado de lo primario.
Lo primario es amar al que tienes al lado, a tu familia, a tu amigos. Escuchar, comprender, ayudar. Vivimos a mil por hora sin pararnos a pensar, nos preocupamos por el hambre de África pero no por los mendigos de mi calle; odiamos a los que hablan galego, euskera, catalá o similar, pero todos queremos saber inglés; Conoces la vida y milagros de gente por Internet pero no sabes el nombre de tus vecinos; bebes y no sabes por qué, fumas y no sabes por qué, respiras y ni lo sabes. Hablas de cosas como evadirte, de lo dura que es la vida, te quejas de hipotecas, de los ricos, del paro, de la gente. Solo haces eso, quejarte. O eres feliz rozando la imbecilidad, que también hay gente así.
Desconfiamos, a veces mentimos, nos deshumanizamos.
Ya es hora de que volvamos a reinstaurar ciertas cosas, como el respeto, la educación o la dignidad. Es labor de todos.
Bloom-Withno
jueves, 3 de febrero de 2011
Horca
Mi vejiga empezó a emitir las primeras señales de alarma. Mierda, me estaba meando. Acabé tan rápido como pude todo el papeleo y salí disparado hacia el primer baño que encontré. En plena carrera por no miccionar en mis propios calzoncillos (algo que no recuerdo hacer desde que era bien pequeño, es decir, antes de ayer), vi una puerta que indicaba los baños. Bien, tengo tiempo hasta de relajar el esfínter un poco. En la puerta había un incoloro cartel que rezaba: Señoras.
¡Mierda! ¡Que me meo! Def con dos. Me puse a pensar: Veamos, generalmente, los baños de mujeres y de hombres no están a una gran distancia, así que por aquí debe andar el de los hombres.
Olisqueando cada puerta como un perro huele una esquina o el culo de otro perro, así me dispuse yo por toda la planta. Estaba pálido y con unas ganas de mear terribles.
Al fin, a lo lejos, divisé la puerta del baño de los hombres y entré como alma que lleva el demonio.
En la primera puerta había una hoja pegada que ponía:"Averiado". Su puta madre...
Miré las otras dos puertas. Una estaba abierta. Me dispuse a entrar.
Al intentar introducirme en el habitáculo para echar la meada más grande a este lado de los vivos, mi mirada se encontró primero con unos zapatos, a unos palmos elevados del suelo, seguidos por unas piernas que continuaban en un cuerpo, acabando con una cabeza de un tono azulado con una cuerda rodeando el cuello rosado.
Mierda, volvi a pensar. Me sigo meando.
Decidí dar un portazo a la otra puerta que me quedaba, descubrí que estaba vacía, y me dispuse a vaciar mi vejiga tranquilamente, disfrutando poco a poco de ese placer que es el de evacuar cuando el depósito está lleno.
No recuerdo el tiempo que pasé ahí, con las dos manos apoyadas en la pared de enfrente, con dolor en la pelotas y una sensación de ligereza en mi vientre. Pudieron ser horas.
Una vez terminado, me dirigí al lavabo, me lavé las manos, y salí por la puerta. Mi cabeza me recordaba que me había olvidado de algo importante, pero no lograba saber de qué se trataba. Seguí caminando mientras pensaba en ello.
Al llegar a la puerta recordé. El baño. Oí un chillido detrás de mí y noté como todo el mundo se quedaba quieto y el tiempo se paraba.
Recordé lo que pasaba. Abrí la puerta, bajé los escalones. Fuera hacía buen tiempo.
Bloom-Withno
¡Mierda! ¡Que me meo! Def con dos. Me puse a pensar: Veamos, generalmente, los baños de mujeres y de hombres no están a una gran distancia, así que por aquí debe andar el de los hombres.
Olisqueando cada puerta como un perro huele una esquina o el culo de otro perro, así me dispuse yo por toda la planta. Estaba pálido y con unas ganas de mear terribles.
Al fin, a lo lejos, divisé la puerta del baño de los hombres y entré como alma que lleva el demonio.
En la primera puerta había una hoja pegada que ponía:"Averiado". Su puta madre...
Miré las otras dos puertas. Una estaba abierta. Me dispuse a entrar.
Al intentar introducirme en el habitáculo para echar la meada más grande a este lado de los vivos, mi mirada se encontró primero con unos zapatos, a unos palmos elevados del suelo, seguidos por unas piernas que continuaban en un cuerpo, acabando con una cabeza de un tono azulado con una cuerda rodeando el cuello rosado.
Mierda, volvi a pensar. Me sigo meando.
Decidí dar un portazo a la otra puerta que me quedaba, descubrí que estaba vacía, y me dispuse a vaciar mi vejiga tranquilamente, disfrutando poco a poco de ese placer que es el de evacuar cuando el depósito está lleno.
No recuerdo el tiempo que pasé ahí, con las dos manos apoyadas en la pared de enfrente, con dolor en la pelotas y una sensación de ligereza en mi vientre. Pudieron ser horas.
Una vez terminado, me dirigí al lavabo, me lavé las manos, y salí por la puerta. Mi cabeza me recordaba que me había olvidado de algo importante, pero no lograba saber de qué se trataba. Seguí caminando mientras pensaba en ello.
Al llegar a la puerta recordé. El baño. Oí un chillido detrás de mí y noté como todo el mundo se quedaba quieto y el tiempo se paraba.
Recordé lo que pasaba. Abrí la puerta, bajé los escalones. Fuera hacía buen tiempo.
Bloom-Withno
lunes, 31 de enero de 2011
Caricia
Sentado en el bar vi como tu esbelta figura caminaba segura hasta la barra. En ese momento supe que te quería. Eso se sabe. Al girarte para sentarte mi mirada se cruzó con la tuya, y yo, como un bobo, me escondí bajo las páginas de mi libro. No quería ni mirarte, ¿no lo entiendes?. Te amo desde el momento en que te vi.
Al rato de sumergirme en mis lecturas, te olvidé de manera momentánea. Inconsciente de mí, fui a llamar al camarero para pedir otra cerveza y volví a topar con tu rostro, que ahora me miraba fijamente. Dios, qué incesante tortura.
- "Retrato del artista adolescente"-dijiste. Me encantó -añadiste.
-Te quiero -pensé decir. Pero no lo hice.
Esbozaste una sonrisa. Una perfecta y única sonrisa acorde a tus ojos almendrados que me miraban con ternura, y en los que yo quería permanecer para siempre.
Y no sé en qué momento, decidiste besarme. Tus labios chocaron dulcemente contra los mìos, que, al principio, sorprendidos, oponían resistencia. Noté tus manos en mi cara, tu frente contra la mía, como queriendo aspirar mi alma.
Supe que te quería. No hizo falta más que un leve gesto, una caricia. Ya era tuyo desde hace tiempo, desde antes que entraras por esa puerta.
Bloom-Withno
Al rato de sumergirme en mis lecturas, te olvidé de manera momentánea. Inconsciente de mí, fui a llamar al camarero para pedir otra cerveza y volví a topar con tu rostro, que ahora me miraba fijamente. Dios, qué incesante tortura.
- "Retrato del artista adolescente"-dijiste. Me encantó -añadiste.
-Te quiero -pensé decir. Pero no lo hice.
Esbozaste una sonrisa. Una perfecta y única sonrisa acorde a tus ojos almendrados que me miraban con ternura, y en los que yo quería permanecer para siempre.
Y no sé en qué momento, decidiste besarme. Tus labios chocaron dulcemente contra los mìos, que, al principio, sorprendidos, oponían resistencia. Noté tus manos en mi cara, tu frente contra la mía, como queriendo aspirar mi alma.
Supe que te quería. No hizo falta más que un leve gesto, una caricia. Ya era tuyo desde hace tiempo, desde antes que entraras por esa puerta.
Bloom-Withno
domingo, 30 de enero de 2011
Crudo (II)
- ¿Sabe tu madre que sales de casa con esa falda tan corta?- fue lo primero que acerté a decir.
Un rato después, (no puedo concretar si fue una hora o diez minutos) estaba abriendo la puerta de su apartamento.
- Las cervezas están en la nevera -dijo. Una chica muy lista...
Me senté en un sofá bebiendo la cerveza tranquilamente mientras ella iba al baño, posiblemente a retocarse, aunque también por mi mente se barajaron otras opciones, tales como que en realidad era una mutante o que era un hombre. Hasta pensé que me iba a decir cuanto costaban sus servicios.
Mi mente enferma relacionó la idea de que ella fuera una mutante con la película "Mi novia es una extraterrestre" ("My stepmother is an alien" en la original, grandes traducciones de los títulos de las pelis) y continué con la relación con Kim Basinger e, inevitablemente, acabé recordando "Nueve semanas y media". A partir de ahí, me dije que ya estaba bien de tanto pensar.
Ella apareció por el pasillo mientras yo me levantaba del sofá y caminaba hacia ella. La sujeté por la cintura y la puse de espaldas a mí, empujandola contra la pared. Me lancé sobre ella besando su cuello con toda la intensidad que pude mientras mis manos subían su falda, tanteaba su ropa interior, y terminaba a la altura de sus rodillas.
Con mis manos en sus caderas, notando el tacto de sus frágiles huesos, decido empezar a introducir la polla. Total, ¿no hemos venido a eso?
Ella comienza a emitir un gemido que a mi entender no era del todo satisfactorio. Empiezo a pensar que tenemos que hacer más ruido. Decido acometer la tarea con más esfuerzo y ahínco, y su cuerpo, de espaldas a mí, es lo único que me separa de la pared. He decidido traspasarla literalmente.
Ahora ella si grita como a mí me parece bien. Mañana tendré un pitido, pero merece la pena. Agarro su pelo con mi mano izquierda y noto como su cuello se arquea. Definitivamente, estaré sordo mañana.
Cuando hemos terminado, ella está con las manos apoyadas en la pared, con la cabeza agachada, resoplando.
Es el último recuerdo que tengo antes de que mi cerveza y yo nos fuéramos por la puerta.
Bloom-Withno
Un rato después, (no puedo concretar si fue una hora o diez minutos) estaba abriendo la puerta de su apartamento.
- Las cervezas están en la nevera -dijo. Una chica muy lista...
Me senté en un sofá bebiendo la cerveza tranquilamente mientras ella iba al baño, posiblemente a retocarse, aunque también por mi mente se barajaron otras opciones, tales como que en realidad era una mutante o que era un hombre. Hasta pensé que me iba a decir cuanto costaban sus servicios.
Mi mente enferma relacionó la idea de que ella fuera una mutante con la película "Mi novia es una extraterrestre" ("My stepmother is an alien" en la original, grandes traducciones de los títulos de las pelis) y continué con la relación con Kim Basinger e, inevitablemente, acabé recordando "Nueve semanas y media". A partir de ahí, me dije que ya estaba bien de tanto pensar.
Ella apareció por el pasillo mientras yo me levantaba del sofá y caminaba hacia ella. La sujeté por la cintura y la puse de espaldas a mí, empujandola contra la pared. Me lancé sobre ella besando su cuello con toda la intensidad que pude mientras mis manos subían su falda, tanteaba su ropa interior, y terminaba a la altura de sus rodillas.
Con mis manos en sus caderas, notando el tacto de sus frágiles huesos, decido empezar a introducir la polla. Total, ¿no hemos venido a eso?
Ella comienza a emitir un gemido que a mi entender no era del todo satisfactorio. Empiezo a pensar que tenemos que hacer más ruido. Decido acometer la tarea con más esfuerzo y ahínco, y su cuerpo, de espaldas a mí, es lo único que me separa de la pared. He decidido traspasarla literalmente.
Ahora ella si grita como a mí me parece bien. Mañana tendré un pitido, pero merece la pena. Agarro su pelo con mi mano izquierda y noto como su cuello se arquea. Definitivamente, estaré sordo mañana.
Cuando hemos terminado, ella está con las manos apoyadas en la pared, con la cabeza agachada, resoplando.
Es el último recuerdo que tengo antes de que mi cerveza y yo nos fuéramos por la puerta.
Bloom-Withno
jueves, 6 de enero de 2011
Año 11
Relicario...
- Hiciste cosas mal en el 2010. Lo sabes. Procura no repetirlas.
- Intenta avanzar, sin que el paso que tengas que dar hacia atrás sea largo.
- No te quejes de tu vida. La autocompasión no es buena consejera.
- Proyecta tu rabia y frustración en ser mejor persona en todos los aspectos.
- No tengas complejo de inferioridad ante nada ni nadie. Eres una persona cojonuda, y has de actuar como tal. Como alguien dijo a una persona una vez, "Tú brillas".
- La reflexión es buena. El inmovilismo no. Así que sal de la cama de una vez.
- Escucha a tu cuerpo, solo tienes uno.
- No dediques tiempo al que no se lo merece. Discrimina.
- Cuando algo vaya bien, recuerda las tardes en las que llorabas de impotencia. Esa será la señal de que todo está en orden.
- No esperes al 2012 a decir, sentir o hacer cosas. El momento es ahora...
Bloom-Withno
- Hiciste cosas mal en el 2010. Lo sabes. Procura no repetirlas.
- Intenta avanzar, sin que el paso que tengas que dar hacia atrás sea largo.
- No te quejes de tu vida. La autocompasión no es buena consejera.
- Proyecta tu rabia y frustración en ser mejor persona en todos los aspectos.
- No tengas complejo de inferioridad ante nada ni nadie. Eres una persona cojonuda, y has de actuar como tal. Como alguien dijo a una persona una vez, "Tú brillas".
- La reflexión es buena. El inmovilismo no. Así que sal de la cama de una vez.
- Escucha a tu cuerpo, solo tienes uno.
- No dediques tiempo al que no se lo merece. Discrimina.
- Cuando algo vaya bien, recuerda las tardes en las que llorabas de impotencia. Esa será la señal de que todo está en orden.
- No esperes al 2012 a decir, sentir o hacer cosas. El momento es ahora...
Bloom-Withno
lunes, 27 de diciembre de 2010
Modernos
-8:00 am: Suena mi Iphone. Escucho mi canción preferida de Los Planetas, obviamente, la melodía que uso como despertador.
- 8:02: Enciendo el Iphone. Tengo 24 llamadas perdidas del mismo número, y unos 15 mensajes.
Mensaje 1: ¿Dónde estás?
Mensaje 2: ¿Dónde estás? Vamos a entrar al garito, ya sabes que conocemos al que pone la música.
Mensaje 3: Estamos en el garito. Qué buena música ponen. ¿Dónde estás?
Mensaje 4: Han puesto dos canciones de Placebo seguidas. ¿No saben que ya no existen?
Mensaje 5: Joy Division a todo volumen. Definitivamente esto está muerto.
Mensaje 6: Un idiota ha tirado la cerveza y me ha manchado los bajos de los pantalones azul pitufo, ya sabes, los pitillo, y a Karen, ya sabes como es Karen, también le ha manchado el vestido de lunares.
Mensaje 7: Tienes que venir a ver a Karen, se ha puesto el pelo como Audrey, nuestra queridísima Audrey!!!
Mensaje 8: Por un fin un tema bueno, Animal Collective. Ya era hora, por el amor de Dior...
Mensaje 9: Me he metido una buena raya en el baño y me estoy intentando follar a Karen, pero con estos pantalones tan apretados no puedo. Luego te cuento.
Mensaje 10: No he podido follarme a Karen, así que nos iremos a comer tallarines de los chinos.
Mensaje 11: ¿Cómo es posible que la gente escuche esa música todavía? Tu sabes a que tipo me refiero, son tan poco cool...
Mensaje 12: Hemos ido al chino de la esquina, hemos comprado tallarines. Nos hemos encontrado a los Franz, ya sabes quienes son, esos tan arties que llevan las pintas de los Ferdinand...
Mensaje 13: Estamos esperando el metro. Hay tantas cosas fashion en él.
Mensaje 14: Me estoy masturbando pensando en Karen.
Mensaje 15: Ya me he lavado los dientes. Recuerda que mañana tenemos comida en casa de Karen, después visionado y retrospectiva (one more time) de las películas de la Nouvelle Vague, así como charla coloquio, titulada por Karen "Mad Men, o la sofisticación". Recuerda venir disfrazado que si no no entras.
8: 25 am: Acabo de leer los mensajes. Me pongo mi camiseta de rayas verdes y rojas, me echo laca en el pelo, y me pongo mis auriculares de tres kilos setencietos gramos mientras escucho a Marisol en mi Ipod Nano.
15: oo pm: No ha sido una mañana nada cool. Espero que en casa de Karen todo mejore. Meto en una bolsa de Montreal 76 mi disfraz: Una especie de toga y una corona de espinas.
15:01: Karen me dice los disfraces que van a llevar algunos: Juan va a ir de romano; Lu (Luisa) va de colegiala, Dandra (que en realidad se llama Pepa) irá disfrazada de vinilo; Mike (Miguel José) de Chaplin, y ella irá embutida en el papel de Audrey en Desayuno con Diamantes. Todo muy chic, apunta.
16:00 pm: Comemos unos platos deconstruidos parecidos a los de Ferrán Adriá que Karen ha visto en un programa de cocina.
16: 29: Nos ponemos los disfraces.
16: 30 pm: Todos disfrazados vemos una película turco-iraní con subtítulos en esperanto.
18: 30 pm: Paramos para llamar al chino, al que pedimos tallarines y una botella de licor.
18:31 pm: Comienzan los visionados de las pelis.
4:30 am: Hemos terminado las pelis y el coloquio, como siempre, estamos todos de acuerdo.
5: 00 am: Oímos canciones de los grupos buenos, esos que no han sacado disco.
5:01 am: Somos tan felices.
5:02 am: Karen se ha roto una uña. Somos tan desdichados.
5: 03 am: No tenemos tallarines y he perdido mi cinturón de lunares. Me volveré loco si no lo encuentro.
5:04 am: Después de 60 segundos infernales, recuerdo que no lo he traído.
6: 00 am: Nos vamos de marcha, comienza la noche.
7:30: Está siendo una noche genial, los after son tan maravillosos, y es tan cool. Que importa que sea martes.
10:00 am: Me meto en la cama, sin antes leer a Murakami en japonés, porque en la traducción se pierden cosas.
10:01: Apago mi Iphone. Intento dormir sin despeinarme. Uno no es cool si va despeinado.
10:02: Sueño con lunares, bolas de discoteca, pelos cardados, trajes de faralaes y pantalones pitillo, mientras escucho canciones en francés. Es tan cool ser tan chic, tan fashion ser un trendy.
Desde mi desprecio más absoluto
Bloom-Withno
- 8:02: Enciendo el Iphone. Tengo 24 llamadas perdidas del mismo número, y unos 15 mensajes.
Mensaje 1: ¿Dónde estás?
Mensaje 2: ¿Dónde estás? Vamos a entrar al garito, ya sabes que conocemos al que pone la música.
Mensaje 3: Estamos en el garito. Qué buena música ponen. ¿Dónde estás?
Mensaje 4: Han puesto dos canciones de Placebo seguidas. ¿No saben que ya no existen?
Mensaje 5: Joy Division a todo volumen. Definitivamente esto está muerto.
Mensaje 6: Un idiota ha tirado la cerveza y me ha manchado los bajos de los pantalones azul pitufo, ya sabes, los pitillo, y a Karen, ya sabes como es Karen, también le ha manchado el vestido de lunares.
Mensaje 7: Tienes que venir a ver a Karen, se ha puesto el pelo como Audrey, nuestra queridísima Audrey!!!
Mensaje 8: Por un fin un tema bueno, Animal Collective. Ya era hora, por el amor de Dior...
Mensaje 9: Me he metido una buena raya en el baño y me estoy intentando follar a Karen, pero con estos pantalones tan apretados no puedo. Luego te cuento.
Mensaje 10: No he podido follarme a Karen, así que nos iremos a comer tallarines de los chinos.
Mensaje 11: ¿Cómo es posible que la gente escuche esa música todavía? Tu sabes a que tipo me refiero, son tan poco cool...
Mensaje 12: Hemos ido al chino de la esquina, hemos comprado tallarines. Nos hemos encontrado a los Franz, ya sabes quienes son, esos tan arties que llevan las pintas de los Ferdinand...
Mensaje 13: Estamos esperando el metro. Hay tantas cosas fashion en él.
Mensaje 14: Me estoy masturbando pensando en Karen.
Mensaje 15: Ya me he lavado los dientes. Recuerda que mañana tenemos comida en casa de Karen, después visionado y retrospectiva (one more time) de las películas de la Nouvelle Vague, así como charla coloquio, titulada por Karen "Mad Men, o la sofisticación". Recuerda venir disfrazado que si no no entras.
8: 25 am: Acabo de leer los mensajes. Me pongo mi camiseta de rayas verdes y rojas, me echo laca en el pelo, y me pongo mis auriculares de tres kilos setencietos gramos mientras escucho a Marisol en mi Ipod Nano.
15: oo pm: No ha sido una mañana nada cool. Espero que en casa de Karen todo mejore. Meto en una bolsa de Montreal 76 mi disfraz: Una especie de toga y una corona de espinas.
15:01: Karen me dice los disfraces que van a llevar algunos: Juan va a ir de romano; Lu (Luisa) va de colegiala, Dandra (que en realidad se llama Pepa) irá disfrazada de vinilo; Mike (Miguel José) de Chaplin, y ella irá embutida en el papel de Audrey en Desayuno con Diamantes. Todo muy chic, apunta.
16:00 pm: Comemos unos platos deconstruidos parecidos a los de Ferrán Adriá que Karen ha visto en un programa de cocina.
16: 29: Nos ponemos los disfraces.
16: 30 pm: Todos disfrazados vemos una película turco-iraní con subtítulos en esperanto.
18: 30 pm: Paramos para llamar al chino, al que pedimos tallarines y una botella de licor.
18:31 pm: Comienzan los visionados de las pelis.
4:30 am: Hemos terminado las pelis y el coloquio, como siempre, estamos todos de acuerdo.
5: 00 am: Oímos canciones de los grupos buenos, esos que no han sacado disco.
5:01 am: Somos tan felices.
5:02 am: Karen se ha roto una uña. Somos tan desdichados.
5: 03 am: No tenemos tallarines y he perdido mi cinturón de lunares. Me volveré loco si no lo encuentro.
5:04 am: Después de 60 segundos infernales, recuerdo que no lo he traído.
6: 00 am: Nos vamos de marcha, comienza la noche.
7:30: Está siendo una noche genial, los after son tan maravillosos, y es tan cool. Que importa que sea martes.
10:00 am: Me meto en la cama, sin antes leer a Murakami en japonés, porque en la traducción se pierden cosas.
10:01: Apago mi Iphone. Intento dormir sin despeinarme. Uno no es cool si va despeinado.
10:02: Sueño con lunares, bolas de discoteca, pelos cardados, trajes de faralaes y pantalones pitillo, mientras escucho canciones en francés. Es tan cool ser tan chic, tan fashion ser un trendy.
Desde mi desprecio más absoluto
Bloom-Withno
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