miércoles, 8 de junio de 2011

Realizarse

"Live Together, Die Alone" (Frase extraída de la serie "Lost")

Dice una mujer sabia que conozco que hemos venido a este mundo a sufir. Yo siempre suelo decir que lo que mejor se me da en este mundo es hacer feliz a la gente. No feliz en el sentido de proporcionar un estado de felicidad duradero y pleno, pero si en el modo de levantar el ánimo a la otra persona, no dejarla a la deriva de esta vida infausta. Soy una persona abnegada, lo reconozco. La rabia mueve, también lo asumo. Cuando mi fuerza de voluntad se ha visto resquebrajada (algo por otra parte imposible hace un tiempo), la autocrítica me ha hecho convertirme (o en proceso de) en un ser que se conoce más a sí mismo (ya sabéis: "Conócete a ti mismo", "Nada en demasía". Si no sabéis de qué estoy hablando, buscad en Google, aunque...), y en esta espiral de voluntades y buenas intenciones de cara al futuro, nunca quiero estar solo.
Siempre se me ha dado bien ayudar a la gente, o eso creo. Darles otro punto de vista, relativizar, desdramatizar, que se olviden de sus problemas, que sean felices por unos instantes.
Hoy no quería comentar nada trascendente, solo compartir con vosotros lo feliz que me siento cuando una persona dice que se siente bien y que yo he podido colaborar a ese estado. En estos tiempos de zozobra donde todo el mundo está harto, donde nadie cree en nadie, no está mal recordar que si tenemos abnegación y un poco de fe en el ser humano, podemos cambiar este mundo y lo que nos rodea. Empezando por los que tenemos al lado, tus amigos, tu familia. Hacer feliz a la gente satisface más que mil millones o mil amantes. No dejéis nunca la oportunidad de hacer feliz a la gente.

Bloom-Withno

sábado, 28 de mayo de 2011

Dos bancos de piedra (Una historia real)

En el camino que separa mi casa de la de mis amigos, hay una Casa de Socorro. Nunca entendimos ese nombre, nos sonaba raro. Esa Casa de Socorro tenía un porche amplio adoquinado, con una rampa para minusvalidos, unas pequeñas escaleras, y un espacio amplio donde el padre de mis amigos aparcaba su coche. Todos los días, cuando subía la cuesta para llamar a mis amigos, pasaba por delante de esa Casa de Socorro. Y de dos bancos de piedra que la custodiaban.
Mis amigos bajaban y nos íbamos a una pista a jugar al fútbol, o al baloncesto, robar chuches, sentarnos en los bancos, intentar beber agua de una fuente que sólo duraba el primer día de verano, o hablar en los columpios sin hacer nada. Después de eso, tocaba merendar.
Normalmente comíamos algo por allí, pero cuando volvíamos del parque, abandonaba a mis amigos en su casa y bajaba la cuesta. Y volvía a ver el coche de su padre. Y los dos bancos de piedra.
No recuerdo la primera vez que me senté en ellos. Seguramente sería un domingo después de jugar al fútbol con una coca cola en la mano y un balón en los pies, o mirando el coche de mis amigos (donde una vez nos metimos quince personas), o alguna vez pegando pases con ellos, que me la devolvían siempre al pie.
Esos bancos eran parte de mi infancia, y cada día los saludaba, los miraba, procuraba cuidarlos, miraba mal a los que se sentaban en ellos, y formaban parte de mí como de mis pulmones. Eran nuestros bancos.
Cosas de la vida (malas, como siempre), hicieron que me distanciara de mis amigos, amén de mudarme de casa. Cosas de la vida (buenas, que también las hay) los volví a encontrar años después forjando una amistad más fuerte si cabe.
Asi que un día fui a buscarles a su casa. Allí estaba la cuesta, y a la derecha... a la derecha...
A la derecha había una verja negra, de metal, que me impedía mirar la Casa de Socorro en toda su dimensión, una sucia verja que me alejaba de mi infancia. No había coche que guardar, ni rampa que ver, ni bancos donde sentarse. Habían tomado los bancos. ¡Nuestros bancos!
Maldije muchas veces (hoy todavía lo hago) esa verja que me privó de mis recuerdos, donde era feliz, sin preocupaciones, junto a mis amigos.
Lo bancos me miran, me gritan "¿Por qué no nos ayudas?" "¡Sácanos de aquí!". Y ellos no pueden entender que mi corazón se rompe cada vez que los veo.

Bloom-Withno

miércoles, 11 de mayo de 2011

Miedo

No voy a tener miedo nunca más. No pienso dejar que el miedo se apodere de mi persona, me convierta en un ser inerte e inofensivo, con mirada de cordero degollado camino del matadero. Miedo. No vas a poder conmigo.
Tan sencillo decirlo, tan complicado hacerlo. Pero, ¿por qué no? Superarlo, llegar más allá, trascender. Superar lo que tu propia persona ha sido para crear algo más alto, más fuerte, para llegar más lejos. Una perfecta máquina de autocontrol y disciplina, capaz de conocerse a sí mismo y garante de una única e inexorable verdad: Todo depende de ti.
El ayer no existe. Todo lo que hubo en otro tiempo se esfumó, olvidado entre los recuerdos. La única manera de salir vivo es avanzar, seguir, no desfallecer. El camino es largo, pero la recompensa será eterna...

Bloom-Withno

lunes, 9 de mayo de 2011

Perdedor

- He destrozado mi cuerpo, siempre he antepuesto todo a mi persona. No he podido evitarlo, preferia llevarme el golpe.
- Ya te lo he dicho mil veces. Sé egoísta, nadie va a dar un duro por ti. La gente no te va a reconocer esos méritos que tú haces.
- No busco mérito alguno. Sólo intento hacer lo que siento.
- ¿Cuantas ostias necesitas que te de la vida? ¿Cuántas?
- Pero yo...
- No, escucha. Esto no es así, sencillamente porque no es así. Deja de ser una plañidera llorando por los rincones. Solo te tienes a ti. Solo tienes un cuerpo. Solo una vida. Deprimirte o resignarte no te va a valer de nada.
- Sabes que tengo los nervios rotos, y me estoy deprimiendo. Yo, que nunca he dado nada por hecho y he luchado hasta el final.
- ¿Qué esperabas, idiota? Te has dado frontalmente con tu cuerpo, sacrificándote en nombre de no sé qué virtud. Esto no es una película, despierta. ¿Cuándo lo vas a hacer?
El chico calló, reflexivo. Ahora, se odiaba a sí mismo. Un odio grande le ardía las entrañas y quería demostrar que estaba en un error. Pero siempre volvíamos al mismo punto. Al de ser como eres y no cambiarlo.
- Determinación, cojones. Eso es lo que te falta. Empezar a pensar y actuar aprendiendo de la experiencia. Hay una parte buena en todo esto...
- ¿Cuál es?
- Que cada día es distinto.

Para todos los que alguna vez se sintieron así
Bloom-Withno

lunes, 2 de mayo de 2011

Imaginaciones

"Imagine no possessions... I wonder if you can" (Extraída de la letra "Imagine" de John Lennon)

Imaginemos por un instante que los médicos descubren lo siguiente: La raza humana, los que estamos vivos ahora, sobreviviremos todos un mínimo de 90 años si no tenemos más hijos. Eso no quita para que te puedan matar, claro. Pero si no se crea vida nueva, todos viviremos 90 años. Por cada niño que nazca, morirá una persona de manera instantánea.
¿Seríamos capaces, sabiendo que al nacer nuestro hijo morirá otra persona, de ser capaces de procrear?
¿Y las mujeres? Ellas, artífices del alumbramiento, ¿decidirían lo mismo? ¿rechazarían su fin natural más supremo, que es el de dar a luz?
¿ Y tú, tú qué harías?
...
Imaginemos que los gobiernos de todas las naciones del Mundo, decidieran lo siguiente: El dinero no vale de nada. Se vuelve al trueque, cada uno tendrá como bienes aquello que posea.
Si el dinero no existiera y su consiguiente repercursión fuera el desmoronamiento del sistema capitalista con sus consiguiente suicidios (como no), una vez superado eso, ¿qué sucedería? ¿Cometeríamos los mismos errores?
...

Imaginemos que no hay banderas y no existen las fronteras. Que cada uno es dueño de sí mismo, y no se siente alienado hacia la unión con otras personas mediante una región o un trozo de franela, que el sentimiento patriótico ha desaparecido, que no hay trozo de tierra por el que matar, ni nacionalismo que ensalce a unos menospreciando a otros. Que no existen garantes de la libertad que le digan al mundo lo que deben hacer. Que todos los seres humanos de este puto planeta somos habitantes de una única región y país, llamado Tierra.
...
¿Podríamos? I wonder if you...

Bloom-Withno

jueves, 7 de abril de 2011

Cénit

No es fácil ser quien soy pero,
Cuando me siento el mejor como hoy,
Veo la luz y pienso, buf, vaya cruz que llevas tu homeboy
(Extraído del tema "Pura droga sin cortar" del grupo "Violadores del Verso")

Cuando el sol brilla en lo alto, con todo su esplendor, y merece la pena vivir esta puta existencia con un mínimo de solvencia y felicidad, ando por la calles seguro y confiado. Quizá sea un ascetismo implacable el que me lleva a pensar que hoy es un momento único y que debo disfrutar de él, puesto que es efímero.
Son pocos los momentos en los que en realidad te sientes vivo, y esos preciosos momentos tienes que exprimirlos al máximo, asirlo y aprehenderlo, guardarlo en tu corazón en un cajón donde guardas los buenos momentos.
Porque estáis el mundo y tú. Y hoy el mundo es tuyo, y es irremediable. No pueden pararte por mucho que quieran, te sientes único con el circulo amarillo (solar, todo él) dirigiendo su foco junto a las nubes.
A veces me siento así, otras veces non.
A veces odio mi existencia, miserable y débil. Pero no hoy.
No hoy porque ahora es el momento de dar lustre a mis zapatos, de permitirle al suelo que tenga el honor de guardar mis huellas, con un halo fuerte y seguro, convencido de que soy yo el que tiene por los huevos al mundo. Y no hay nada que podáis hacer contra ello.

Bloom-Withno

martes, 5 de abril de 2011

Bojan o el camino por descubrir

El Fútbol Club Barcelona ha sido siempre prolífico, desde los tiempos de Cruyff entrenador, en sacar mediocentros, aquello que se sigue llamando la figura del "4", dorsal con el que jugaba el mediocentro. El gran primer jugador que salió de allí fue Luis Milla, jugador con un físico endeble pero con una precisión y conocimiento del juego perfectas. Su juego era simple: Estoy bien colocado, juego a dos toques, si puedo a uno. Algo muy complicado y muy simple a la vez. Cuando el Madrid fichó a Milla, Cruyff ni se inmutó. Ya tenía pensado su relevo: Pep Guardiola.
Guardiola tiene todo lo de Milla y una cosa más: Liderazgo. No sólo domina el juego posicional si no que es la prolongación de Cruyff en el campo.
La figura alargada de Guardiola llega hasta Xavi, sucesor natural en teoría. Pero he aquí que la historia cambia: El Barça ficha a Davids, y por primera vez desde que Cruyff instauró la figura del "4", juega un hombre eminentemente físico. Así, Rijkaard desplaza a Xavi al puesto de "6", es decir, de interior. Al decidir eso, la figura de Xavi se diluye en Can Barca hasta el punto que lo quieren vender.
Pero como siempre, algo sucede, llámenlo como quiera, destino, justicia, trabajo.
Guardiola se hace cargo del primer equipo, y en un año hace saltar por los aires un modelo eficaz y eficiente: Hiperboliza todo lo que Cruyff y Rexach crearon, con tres figuras que explotan: Busquets, Pedro y Piqué, los cuales refuerzan las líneas en teoría más débiles de la Masía, como son los centrales, extremos y mediocentros, olvidados hace tiempo. Además, Xavi e Iniesta ocupan posiciones relevantes gracias a Luis Aragónes en la Seleccion y nadie les discute.
Así pues, nos encontramos con el panorama siguiente: Todos los puestos pueden ser ocupados por gente de la Masía. ¿Todos? No, todos no. Nos falta un delantero centro.
Históricamente el Barça ha tenido los mejores delanteros del mercado (Romario, Ronaldo, Eto´o), pero ha sido incapaz de fabricarse uno. Hasta que aparece Bojan.
Bojan Krkic es el primer jugador capaz de tener el talento suficiente como para ser delantero centro del F.C. Barcelona.
El sistema del Barça (1-4-3-3) se basa en dos propuestas simples: 1) El juego de posición, esto es, si el balón está en un punto A, yo tengo que estar en el punto B, si no la estructura entera se rompe; y 2) la velocidad de balón, es decir, si no muevo la pelota con la suficiente rapidez, no vale de nada que esté bien colocado.
Con este sistema tan complejo, tanto los interiores, como los laterales y extremos tienen un papel relevante.
¿Y qué hacemos con el delantero centro? Guardiola tenía a Eto´o, pero al jugar él ahí, Messi no era tan determinante como pudiera ser. Con la salida de Eto´o, Messi explota definitivamente.
¿Y Bojan? Pues Bojan tiene que aprender a jugar en otro sitio. Él, jugador de físico limitado y rápido armando el tiro, tiene que aprender a hacer de Pedro, algo que obviamente lleva su tiempo. No tiene ni los conceptos ni el físico necesario, pero con el balón se mueve muy bien, amén de tirar los desmarques de ruptura con soltura.
En ese dilema se encuentra Bojan, con 100 partidos y 25 goles a sus espaldas, con 20 años, y con la necesidad de aprender para ser el primer jugador de casa desde hace mucho tiempo (Leo Messi aparte) que puede jugar en banda con movimientos de extremo y en punta como 9 de referencia. Veremos si lo logra.

Bloom-Withno